El liberalismo en Venezuela hoy (Parte I)


Por Fernando Pastrán.
@f_pastran.
Política y Opinión.
gummybear

Un espectador liberal que de momento eche un vistazo al país podría parecerle curioso lo siguiente. Venezuela sufre cada vez más los destructivos efectos del socialismo. El mismo gobierno se ha encargado enérgicamente de identificar su proyecto político como socialista y enemigo del capitalismo. Frente a tal escenario, pareciera que la natural consecuencia de todos aquellos que se oponen a la casta gobernante debería ser la de aupar finalmente las banderas del liberalismo, del libre mercado, del capitalismo, en vista del evidente fracaso del Socialismo del Siglo XXI.

Sabemos, sin embargo, que no es así. Sabemos que los principales actores políticos de la oposición no han fundado sus argumentos con base en alguna crítica fundamental hacia el socialismo; sabemos que no sólo existe una negativa en calificar al adversario como “socialista” o “comunista”, sino que tampoco pretenden exclamar a favor del libre mercado, del capitalismo. Esta indefensión ideológica se explica en la medida en que se reconoce que la oposición también es socialista. Se definen como “de izquierda” y defienden el socialismo, aun cuando en algunos casos intenten aparentar como contrarios a tal doctrina.

El estatismo opositor se reconoce a primera vista al notar que los partidos AD y UNT están afiliados a la Internacional Socialista, Voluntad Popular espera por su afiliación, al tiempo que se define como “progresista y socialdemócrata”, y Primero Justicia se dice “de centro”. La oposición se arropa, pues, bajo el manto de la socialdemocracia, bajo el argumento de las “dos izquierdas”. En este sentido, nos toca elegir entre alguna versión light del socialismo opositor, por un lado, y el socialismo radical en el poder por el otro. (¿En qué medida representa la oposición una alternativa real?)

En tal contexto político es fácil deducir las escasas posibilidades que tienen las ideas liberales por intentar participar en la discusión. Sin embargo, esta escasísima popularidad no se limita a nuestro país. Decía Lord Acton que “en todas las épocas, los amigos sinceros de la libertad han sido pocos”. Las exigencias de un público que con vigor exige cada vez más intervención del Estado son hoy la tendencia mundial, y los políticos, desde luego, reciben encantados tales demandas.

Resulta lógico que las ideas de la libertad no sean muy interesantes para personas que deseen conseguir poder político o pretendan mantenerlo y ampliarlo; tampoco para las élites pseudoempresariales. El liberalismo le exige al político disminuir (o, al menos, no aumentar) el radio de coacción institucional que dirige contra la sociedad. Significa la renuncia voluntaria a la posibilidad de expandir el poder que le ha sido otorgado.

Igualmente, no debemos pasar por alto el interés personal del político: ganar elecciones. Por más loables que sean sus intenciones el político debe, en primer lugar, ganar elecciones y, por tanto, ofrecer lo que el electorado quiere. El buen político sabe la mejor manera de cosechar un estado previo de opinión pública, y la opinión pública venezolana es estatista.

En Venezuela el público en general considera (si las conoce…) las ideas liberales como extremas o exageradas, pues el Estado es percibido de forma mística como la mayor encarnación del “bienestar general” y sencillamente se califica al capitalismo de injusto. Además, como ya sabemos, la tradición política ha sido estatista. Lamentablemente, el debate ideológico de las élites políticas se limita a discutir sobre un socialismo moderado o exigir su radicalización.

Hace casi 10 años un economista liberal venezolano expresó en un diario que “la propiedad privada es un principio indiscutible, un derecho individual anterior y superior a la existencia misma del Estado. Ningún gobierno puede tomarse la prerrogativa de utilizar el poder público para afectar los derechos individuales”.

A pesar de tan difícil panorama para las ideas de la libertad en el país, no sería tan descabellado pensar que, en vista del evidente fracaso del socialismo, quizás hoy en día algunas personas y jóvenes políticos asimilen con otros ojos lo que hace 10 años se consideró como una opinión extrema o exagerada.

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One response to “El liberalismo en Venezuela hoy (Parte I)

  1. Estimado amigo, en realidad difiero de sus planteamientos, mas cuando la derecha o los postulados liberales se enmarca en una burguesia parasitaria, la cual siempre a sido sudsidiada por e Estado en el gobierno de turno, esto lo digo por lo siguientes articulos que te remito que son de mi autoria:
    el primero: http://cautocritica.blogspot.com/2014/07/origen-de-la-lumpeburguesia-venezolana.html
    el segundo: http://cautocritica.blogspot.com/2014/07/lo-que-poco-se-dice-de-nuestra-economia.html
    espero que los leas y puedes comentarlo, sin mkás que agregar, me despido de ti

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